La temporada de arándanos ecológicos 2026 en el Valle de Carranza ha sido una de las más particulares que recordamos en Gaiaberry. Te contamos cómo fue, con la honestidad que merece alguien que ha confiado en nosotros para pedirlos.
Un invierno generoso en frío
El invierno de 2025-2026 fue frío y prolongado en Carranza. Las temperaturas bajo cero se mantuvieron durante más semanas de lo habitual en enero y febrero, lo que fue una excelente noticia para el arándano. Esta planta necesita acumular un número mínimo de horas de frío para activar correctamente la floración — lo que los agrónomos llaman «horas frío». Un invierno tibio produce flores mal formadas y cosechas irregulares. El de este año fue perfecto en ese sentido.
Primavera con algún susto
La floración de abril y mayo fue abundante, pero tuvimos un episodio de heladas tardías a principios de mayo que afectó a algunas plantas en las zonas más expuestas de la finca. Las pérdidas fueron manejables — estimamos un 8-10% de la floración afectada en las variedades más tempranas.
Junio y julio: calor moderado y mucha luz
El verano de 2026 fue soleado pero sin las olas de calor extremas que sufrimos en 2022 y 2023. Temperaturas máximas de 25-28°C durante el día y noches frescas de 12-15°C — exactamente el patrón que el arándano agradece. La fruta maduró de forma gradual y uniforme.
La variedad Duke empezó a cosechar el 22 de junio. La Bluecrop entró en plena producción el 8 de julio. La Draper se extendió hasta bien entrado septiembre.
La cosecha: a mano, por eso tardamos
En Gaiaberry cosechamos a mano. Es más lento y más caro que la cosecha mecánica, pero tiene ventajas que no tienen precio: podemos seleccionar fruto por fruto en su punto exacto de madurez, evitamos dañar los arándanos que necesitan un par de días más, y preservamos la pruina natural que la cosecha mecánica destruye en gran medida.
El resultado final
La cosecha 2026 fue aproximadamente un 15% inferior en volumen a la de 2025 por el efecto de las heladas tardías, pero la calidad fue notable. Los arándanos de este año tienen una dulzura especialmente pronunciada gracias a las noches frescas de julio. Si recibiste arándanos Gaiaberry este verano, te llegó lo mejor que dio este año el Valle de Carranza.

